domingo, 21 de abril de 2013


¡Qué risa!
Había escuchado por ahí entre mis compañeros de curso el año pasado que leer El valeroso hidalgo don Quijote de la Mancha iba a ser  tedioso, que por ser una novela de otra época sus temáticas serían inapreciables por nosotros que vivimos en tiempos más avanzados, donde nuestros intereses sin duda no se relacionan con los de antaño.

Debo admitir que escuchar acerca de lo mismo todo el tiempo me terminó convenciendo, pero antes de fundar prejuicios recordé un sabio concejo de mi profesora Violeta Medina (maestra de educación Física) “chicos, deben convencerse de estar a gusto a leer o estudiar lo que los profesores les solicitamos. Los que odian historia deben decirse a sí mismos ¡me encanta historia! y establecer de este modo intencionalmente el ánimo y entusiasmo para el subsector”. En ese momento todos nos miramos queriendo decir ¿qué habrá comido? ¿Le habrá sucedido algo?
Lo tomamos con mucho humor pero creo tener la certeza de que más de alguno lo ha utilizado, como yo en este caso. Así entonces me dije: ¡Coni, será una historia interesante, te encantará!


-Y no me arrepiento-  Creo que es primera vez que un libro me sorprende en cuanto a su contenido. ¡Jamás pensé encontrarme con un trastornado, loco y desquiciado en serie! Perdóneme Don Quijote si lo he insultado, no fue mi intención. Lamento y retiro mis palabras, no quisiera sufrir las penalidades que os ha hecho pasar a todo aquel que no admitiera su perfección en la caballería. ¡Oh no! Tenga piedad su merced, no soy digna de recibir lección alguna de su persona…

No, hablando en serio: que chiflado. Cada vez que este hombrecillo (porque no cabe en mis casillas que su facha le alcance para hombre, –que malvada soy-) se encontraba con un grupo de indigentes a los que encaraba creyéndose conciliador de alguna irregularidad según su criterio, me imaginaba el rostro de estas pobres criaturas. Aquella expresión de extrañeza diciendo ¿de qué manicomio se habrá escapado? ¡Es que era inevitable la risa! Supongo que Miguel de Cervantes pasó los mejores años de su vida escribiendo sobre las aventuras de este hidalgo, y aún más, desde su tumba debe haber soltado alguna carcajada tras el efecto que causó al dejar por el suelo a la novela de caballería.

-Me encanta-, y no por sentirme identificada, sino porque me hacía falta un poco de “diversión sana”.
¡Qué mejor que entregarle mis momentos de ocio a don Quijote!
 -Un momento-. Soy estudiante...No tengo tiempo libre: ¡de qué ocios hablo!

4 comentarios:

  1. Muy buena critica, me gusto, te encuentro la razón al mirar las materias o libros, con mas motivación, y bueno hasta me sacaste risas, me gusto mucho leer gracias.-

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  2. Constanza! wuuua :o quedé maravillada, una crítica bastante aceptable :B tomas puntos que a muchos nos causó intriga jajajja :DD este viejo estaba loco xd
    Muy buen texto!!

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  3. segura que lo leíste?... joajoajoa por si acaso no era mi texto de crítica :D

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  4. Si tienes ocios :$ jajajaja. Hay que reconocer; 1. Que Don Quijote nos sacó más de una sonrisa con sus alocadas aventura, 2. También logre romper con el estereotipo que decía que la lectura de este clásico sería tedioso.
    Buen texto Coni, te quiero mucho <3

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