La juventud
es una etapa de la vida, en realidad es “la etapa de la vida” en la que se vive
la experiencia, el reconocimiento, lo desconocido, el amor, el odio, el frío,
el calor. Por esto y mucho más, la calificamos como la más amplia y compleja de
la existencia del ser humano, la cual marca un antes y un después, y por lo que
desarrollemos en ella, se definirá nuestro futuro…
Ahora, volviendo
a la cita: ¿tiene o no tiene razón? Pregúntense en su ayer aquellos adultos que
leen esta entrada, y en el hoy aquellos que somos jóvenes. ¿Qué tan cierto es? Quizás para aquellos que
nos hayamos precisamente en esta etapa se nos sea difícil reflexionar en cuanto
a la interrogante: ¿sabemos cuál es nuestra leyenda personal?, puesto que
tomando una postura general, somos seres aún en etapa de desarrollo que carecen
de experiencia y madurez. Para un adulto, en cambio, la cosa es distinta. Poseen lo que la mayoría de los muchachos no tenemos. Muchas veces hemos escuchado
hablar a nuestros padres, tíos y abuelos acerca de sus vidas. Hemos oído decir:
“siempre quise ser médico (por ejemplo), pero mi suerte no me lo permitió. Sin
embargo, era lo que deseaba”, precisamente cuando hablaban de su período de
juventud…
Lo
referente a este tema, ya lo había dejado hojas atrás en mi libro. Mas siempre
me acordaba de la afirmación del rey Melquisedec, hasta que un día se me
ocurrió interrogar a mi madre, un adulto, de experiencia, mujer, y por
supuesto, madre: -Mami, ¿tú sabes qué es Leyenda Personal?-, para lo que
respondió: -mmm por leyenda diría historia, vida. La verdad no sé, ¿qué es?-, a lo que agregué: -Es
lo que queremos ser o tener. El hecho de saber qué deseamos; tenerlo claro- Y
poniendo sumo cuidado, pregunté finalmente: -¿En qué momento de tu vida te
preguntaste por tu Leyenda Personal?-. Ella me respondió: -Mmm siendo así como me lo aclaras, cuando joven, claro. Es ultra
necesario preguntárselo porque define qué será de ti en años más tarde-. Me
quedó dando vueltas en la cabeza la última respuesta de mi mamá, sobre todo la
frasecita “define que será de ti en años más tarde”. -Lo que dice ella es cierto-,
y aún más, es parte de su composición, significado, pero ¿será que todos cumplimos dicha
Leyenda Personal?, y que por ende, ¿definirá lo que haremos o seremos en un
futuro no muy lejano?
Quizás mi
madre coge el esquema hasta en su forma de pensar, aparentando decir con su
respuesta que todos logramos nuestra leyenda personal, y que lo que somos cuando adultos, cuando
personas ya realizadas, es precisamente el producto de esta. Es decir, el
príncipe al rescatar a la princesa, siempre logra su felicidad con ella,
pero ¿y si no la rescata?, ¿si no son felices porque resulta que la princesa
era una mujer desquiciada? Y entonces, si mi madre es dueña de casa, ¿esa era
su leyenda personal?
Es verdad, pero decirlo es una cosa y hacerlo es otra muy diferente.
ResponderEliminarAl leer un libro como este es fácil pensar en seguir adelante, en poder alcanzar la Leyenda Personal, pero la vida a veces no es tan buena como pensabas, es ahí, en aquel momento cuando los sueños se convierten en protagonistas y nos hacen anhelar tanto algo que nada parece imposible. Lo único imposible es no soñar
Sin lugar a dudas una entrada my interesante. ME HCISTE PARTÍCIPE DE TUS REFLEXIONES.
ResponderEliminarTomando en cuenta lo difícil de ser estudiante, y más. cuanod estamos en esta etapa compleja: “la etapa de la vida en la que se vive la experiencia, el reconocimiento, lo desconocido"... cuánta razón tienes. Y ahora bien, pensando en lo dicho por Stefanie en el comentario anterior demustra eso que ya nos dió nuestra "amada sociedad" que nos dice, no puedes ser astronauta, si eres muje, y más encima chilena. Fue así que ahora mi Leyenda personal, se volcó de cierta manera. En fin, todos tenemos aún la posibilidad de encontrar "aquello" con la que nuestra esencia "baile", "vuele","cante" etc. Aún estamos a tiempo.
Entrada muy buena Constanza, me encanta los términos que utilizas.
Cariños.