¿Hermano?
Es que no
me cabe… ¡LO SIENTO! ¡NO ME CABE! -Tal cual
queridos lectores, 1984 es otra
cosa-.
Winston Smith
es nuestro protagonista, el cual representa a una sociedad plenamente vigilada.
Día y noche, cada uno de sus pasos, amistades, conversaciones y opiniones, son
seguidos por organismos pertenecientes a la política y gobierno de un susodicho
que se hacía llamar por “el gran hermano”.
¡Qué es esto! Da un poco
de temor, debo admitirlo. Es extraño, porque en general, me agradan las
historias con estas características, las desgracias, el horror; no porque sea
masoquista, sino porque siento que en el trasfondo de cada relato hay mucho
que aprender. Es frío decirlo, pero también inteligente: “hay que aprender de
las desgracias de los otros”.
En fin,
tres son las superpotencias que luchan y se hacen presentes en la ficción de
George Orwell. Éstas, quienes a pesar de poseer ideologías muy parecidas,
todas beligerantes de poder, sometimiento, presión y abuso, disputan entre sí las diversas zonas del mundo que
no pertenecen a sus dominios.
Qué cruda
realidad. Como les dije hace poco, esto me espanta, y a tal punto de conmoverme.
Siento que el pobre Winston no tiene esperanzas; vive solo porque hay que
hacerlo. Su vida, es toda una rutina. Que debe responder a su papel, porque…
¿se lo solicitan? Estas son unas de las tantas cosas que al ser humano
atemorizan, haciéndolo sentir al borde de un abismo. Uff, tan solo pensarlo…
Cuando leo
la descripción de aquel mundo desgraciado, me digo, sabiendo que todo es
ficción, una historia creada producto de la imaginación: ¿tan mal se
sentía la gente en aquel entonces? ¿Es
que la decepción, el sufrimiento y las ansias de escapatoria, era lo único que
existía en el vivir diario; en sus corazones? Es necesario
conocer un poco el escenario que vivieron personas como nosotros. Ustedes
dirán: ¡pero cómo Coni si esto es toda una mentira: FICCIÓN! ¿Pero se les
olvida que el arte, vale decir, la literatura en este caso, nace como respuesta
a la vida, el período que se vive en ese entonces?
Amigos, el
ser humano no ha sido tan inteligente como para ser capaz de entender que para
aprender no es necesario verse caer a sí mismo.
“Instrúyanse, pero desde afuera”, tomen su
libro, y vallan a aprender un poco…

Si Cony tienes mucha razon. Debemos ver de todo y esta, creo que no es una realidad tan lejana como algunos piensan
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