lunes, 7 de octubre de 2013

El arte de amar y el alquimista me enseñaron grandes cosas. En ellos leí prácticamente mis propios pensamientos y muchas veces “me cayó el palo” con algunos temas. Por tal razón los reitero e intervengo la primera entrada del libro de este mes, porque me temo que siempre los tendré presentes, es que día a día me acuerdo de frases y afirmaciones ¡tan verídicas! que las transmito a los demás en conversaciones cotidianas,  padres, abuelos, compañeros, y así… No los incitaba a la lectura (a ustedes) nada más por diversión en mis textos de crítica literaria. Realmente, en tiempos como los que vivimos, se necesita “una ayudita” para analizar nuestra situación y actuar sabiendo y no como ignorante. Créanme: ¡léanlos!

Como pasa el tiempo ¿no? Aún siento que esta es mi segunda o tercera publicación y nada más. No sé si ustedes se han dado cuenta que cada vez el tiempo pasa más rápido. Cuando pequeña, recuerdo que un día era extenso, se podía hacer muchas cosas, y para que vamos a decir una semana: ¡era extremadamente larga! He preguntado a personas mayores que yo, como por ejemplo, mis abuelos, y ellos han afirmado lo que pienso, como también mis padres y compañeros de clase. No sé cuál pueda ser la explicación, y ahora que me pongo a pensar, lo primero que se me viene a la mente es que me estoy desviando del tema. Mmm era algo que me afloró contarles C:

En fin, creo que este mes es para los adolescentes. Mala Onda es el nombre de la obra que leeremos, cuyo autor es Alberto Fuguet. A grandes rasgos, me han contado que no se restringe en nada. Me explico: se ha dicho que los jóvenes somos groseros, atrevidos, vagos, desobedientes,  buscadores, caprichosos, y Mala Onda, trata de cierta forma todo lo nombrado anteriormente. Una dosis de actitudes, puntos de vistas y de nuestro vivir (por lo que me han dicho).  De ser así: “ojo”, no todos cabemos en el mismo lugar; no todos calificamos.

Así me siento a momentos previos de mi lectura:
"un tanto fracasada"
Por otro lado, Alberto Fuguet es un exitoso periodista de la Universidad de Chile, también cineasta, escritor chileno y profesor de la Universidad Alberto Hurtado. Su carrera literaria se desarrolla oponiéndose al realismo mágico, otorgándole a sus obras un sello completamente realista, en este caso, del día a día en particular de los jóvenes. Característico de todas sus obras, es el lenguaje informal de la calle y la cultura anglosajona que con pinceladas aporta a los ambientes que se desarrollan. En cuanto a Mala Onda, se dice que es su obra más popular, la cual contiene un lenguaje ácido y rico en cultura estadounidense y chilena propia de la década de los ochenta. ¿Así como Palomita Blanca? Quién sabe… Pero hay algo que no me gusta. Muchos me han comentado: -El libro es grosero, típico joven-, pero no es así, porque yo no soy así. Soy joven y no manejo ni ideas ni actitudes que, por lo que me han dicho, se hallan insertas en el libro. De este modo, diría y por primera vez, que no me agrada desde un comienzo. Ya me imagino teniendo que leer cosas que no me simpatizan, es que siempre pienso ¿cuál es la necesidad de hablar groseramente? ¿Es que acaso no existen palabras “sanas” para utilizar? Tales actitudes no son más que el producto del “efecto bola nieve”. La gente es acarreada por otros a actuar de formas incorrectas, y no por esto las personas que se sientes identificadas pueden liberarse y decir “fui víctima de la bola nieve, no tengo la culpa”, porque si la tienen. Cada uno es capaz de pensar y actuar en base a sus propias conclusiones. Si alguien es arrastrado por la bola nieve, es porque él lo permitió y nada más.

Si fuera otro tipo de estudiante, miraría el libro, lo tiraría o guardaría, pero jamás leería. Sin embargo, medito que las conclusiones que he sacado no son más que fruto de lo que he escuchado e investigado en parte,  pero nada más. Aún existe la oportunidad de aprender, porque ciertamente no todos tenemos los mismos puntos de vistas ni tampoco pensamientos, siendo cierto decir, que lo que he sabido no es lo que a las finales, después de comenzar mi lectura, “yo” voy a pensar; “es una posibilidad”. Para esto, creo que existe algo necesario: ¿leamos?


“Es imposible creer que uno va a volver ileso, limpio, después de haber pasado por superficies rugosas. Lo que uno ha hecho, ha sufrido, lo acarrea siempre.”
                                                                                                      Alberto Fuguet  
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